ESPERANDO A GODOT
Entre cruentas guerras, profundos reveses y complejas corrientes filosóficas respiradas en el aire, surge una obra que nos pone cara a cara con las realidades de nuestra naturaleza cuyos confines no conocemos. Realidades humanas que queremos olvidar o sencillamente no queremos percibir, pero que están palpitando a nuestro alrededor sin importar que las pasemos por alto. Esperando a Godot nos hace pensar en el porqué de nuestra existencia y los límites humanos.
Al enfrentarse a un texto de tan sensible complejidad, es necesario trabajar muy sutilmente con cada acción, cada palabra y cada detalle para no perturbar la esencia sublime que ha marcado el autor. Así mismo, se construye una estética cercana a nuestro diario vivir, cuyo único deseo es compartir parte de nosotros mismos. Hablar de humanos, por humanos y para seres humanos.